Sunday, November 30, 2008

El tornado, la gallina, y el chantún

El Chantapufi es un fanfarrón, una especie de cuentero, un tipo que todo lo embrolla, del que siempre se sospecha que no dice la verdad, un simulador. Un superlativo de Chantapufi es Chantún. Chantún pertenece a la categoría máxima del chanta o del chantapuffi. Cuando pensamos que alguien es un Chantún lo descalificamos totalmente, un chantapufi puede salvarse, pero un chantún está condenado irremediablemente. -- Oscar B. Himschoot

En algunas latitudes, los tornados son frecuentes, y pueden ocurrir súbitamente y sin preaviso, a veces con extrañas consecuencias. Todos hemos leído historias de localidades aplastadas, y animales y muebles llevados a kilómetros de distancia por la velocidad y fuerza bruta de sus vientos.

Una menos conocida característica de los tornados es su bizarra capacidad para desplumar gallinas limpia y completamente, dejando intacto el resto del cuerpo.

En 1842, un chanta llamado Elias Loomis, obsesionado en descubrir como un tornado podía desplumar una gallina en apenas unos segundos, decidió hacer un experimento para establecer una formula matemática de desplumar gallinas y venderla a los productores de la emergente industria del pollo; o a los pronosticadores del tiempo, porque después de todo, él hipotetizó, teniendo el conocimiento acerca de la velocidad en que el viento comienza a convertirse en un tornado podía ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Primero, Loomis especuló, debía confirmar a que velocidad el tornado comenzaba a arrancar las plumas de las gallinas, y para ello “cargó un cañón de 3 kilos con 140 gramos de pólvora y una gallina como bala.”

Loomis disparo el cañón lanzando la desafortunada gallina al aire a una velocidad de 545 Km/hr. Como era de esperar, las plumas salieron limpiamente todas desparramadas por el aire, y la gallina cayó completamente desplumada, pero en pequeños fragmentos destrozados e inservibles. Loomis calculó que la velocidad adecuada estaría alrededor de los 160 km/hr, pero decidió que por un tiempo, hasta que la gente olvidase su fracaso, debía suspender el cañoneo público de gallinas. Mientras tanto, continuó su búsqueda poniendo gallinas en contenedores al vacío y otros metodos, pero las plumas se resistían a cooperar y volvió a fracasar.


Se desconoce cuantas gallinas perecieron desplumadas con sus experimentos o cuantos inversores cayeron “desplumados” con sus promesas. Lo que se sabe es que hasta el presente nadie ha continuado su búsqueda ni adoptado su proceso.

Esta historia me recuerda la del moderno chantún Adarsha Nestor Gonzalez Loza del Proyecto Actitud (antes proyecto prosperidad), obsesionado con vender otra formula matemática de “desplume” con una suerte similar a la del histórico Mr. Loomis.

Aunque existe el registro del N. 013, no se sabe con exactitud cuantos “Certificados de Pensión Vitalicia de U$A 1.000.-“(1) fueron vendidos por el Sr. González Loza, ni cuantas personas fueron desplumadas en la persecución de su “esquema económico” para enriquecer a la humanidad.

Lo que se sabe es que el argumento de venta del Sr. González Loza ha ido cambiando con el tiempo, como los métodos de experimentación de Mr. Loomis. Hoy, ya no se le escucha ofrecer públicamente los “Certificados de Pensión Vitalicia” apócrifos, ni solicitar U$A 30.000 para una “solicitada”, pero continúa recorriendo foros que todavía no lo conocen con el mismo objetivo.

Mas sobre esta historia en este REPORTE
........................................
(1) B: Bonos No Nominativos de u$s 1.000 ajustables
1- Se pueden adquirir por ahora a u$s 100 c/u. Serán pagados a partir del mes siguiente a la promulgación de la Ley de Prosperidad y se revalorizarán a partir de ese momento en función de la relación entre la recaudación del Impuesto a las Ganancias, respecto de la actual.

Interesados enviar correo a:
info@proyectoprosperidad.com.ar
Estricta Reserva

Wednesday, September 3, 2008

Se es lo que se deja atrás


Con algo de impaciencia, la observaba desde el pasillo mientras abría y cerraba placares inspeccionando el condo que ella esperaba habitar hasta completar su doctorado. El lugar estaba impecable, o así me parecía a mí. La ví agacharse y levantar unos papeles que desde mi distancia pude percibir eran dibujos, o pinturas; y después de barrerlos con la mirada los arrojo al tacho de basura que llevaba a la rastra. En el último placard se detuvo un momento, y alargando el brazo descolgó una solitaria percha que también había sido dejada atrás.

No era una percha común. Estaba forrada con un tejido rosa, y abrazada por una cinta que la recorría cruzándose a si misma para terminar en un pequeño moño blanco en el centro. Con lentitud, como si estuviera meditándolo, volvió a colocar la percha donde la había encontrado.

De regreso, le pregunté porque no había tirado la percha a la basura junto con las otras cosas. “Se es lo que se deja atrás” me dijo “y me apenó tirarla pensado a que delicada criatura pudo pertenecer.”

“Se es lo que se deja atrás.”

No le pregunté porque tiró a la basura esas cartulinas que en un primer momento pensé serian la obra de algún artista todavía no reconocido, pero la conozco bastante como para estar seguro de la sensatez de sus acciones. Sin ver supe que debía ser algo que no merecía ser conservado, ni recordado. Continuamos el viaje en silencio hasta llegar a casa, pero no pude evitar pensar en cuan cierto es que uno es lo que deja atrás.

Las cosas y las palabras que vamos dejando atrás son huellas de nuestra singular entidad como personas. Ellas quedan siempre por donde pasamos; son los testigos de nuestros pensamientos y acciones que revelan de donde venimos y a adonde vamos; y muestran con implacable objetividad lo que somos por dentro, y a menudo también lo que somos por fuera.

No importa donde se encuentre un individuo humano, la observación de mi acompañante se cumple con infalibilidad axiomática: “Se es lo que se deja atrás”, como creo haberlo confirmado en mis pasos por foros como éste, leyendo las cosas que las gente piensa revelada en lo que ellos escriben.

En casi todo foro de entrada libre--mas que en cualquier otra parte--se concentran los extremos de los sentimientos humanos y los humanos sin sentimiento, protegidos todos por el anonimato democrático de la tecnología. Es parte del precio de nuestro progreso. Allí se pueden atravesar las huellas de algunos con extraordinaria alegría de vivir con las huellas de otros consumidos por el odio y la frustración; las del romántico con las del vanidoso y sin propósito; y las de la lógica rigurosa con las del delirio flirteando con la locura.

Estoy completamente convencido que unos dejan atrás aportes que algunos, sino todos, querrán conservar; los otros tambien dejaran sus huellas mostrando, inexorablemente, la pobreza de su condición humana antes de ser descartados a la basura, como esas perversas imágenes abandonadas en un placard.

Wednesday, August 27, 2008

¿Es el peor o es el mejor?


“Argentina, ¿el peor país del mundo?” escribió en un foro un tal Félix, “uno del montón” como tan apropiadamente él se llama a si mismo. Aunque claramente Félix tuvo menos interés en la imagen de su país que en promover su blog, los comentarios que siguieron fueron tan superficiales e insustanciales como su nota. Porque con un no muy bien disimulado aire de “imparcialidad periodística”, el auto-declarado periodista se despacha de entrada implícitamente categorizando a Haiti como “peor” y a Suecia como “mejor”…

No, no… no es que el hombre se haya equivocado, en la escala de calidad de vida, es indiscutible que Haiti esta muy por debajo de Suecia; lo curioso es que Félix, en su tuerta superficialidad intenta responsabilizar al periodismo de fabricar—o exagerar—la realidad de las miserias sociales Argentinas.

Hubo una excepción. En la superficie de ese mundo cebolla que habita Félix también respira y opina Cristian Delgado, quien sin ser periodista—o tal vez por eso mismo—no cree que "Argentina es un país de mierda"; en su disléxico discurso él declara estar convencido que “argentina es el mejor país del planeta, es la envida (sic) del mundo, lo que no esta funcionando es la gente, que esta haciendo todo para el orto".

En su superficialidad, Cristian Delgado parece ser más preciso que Félix, en que Argentina es un “país”[1] ocupado por una “nación”[2] de “gente, que esta haciendo todo para el orto". Por cierto, ¿Qué otra cosa que una persona puede corromper a otra?

La geografía tiene poco que ver con la calidad de las naciones que lo habitan, por lo superficial es difícil determinar que pueblo es mejor que otro. Mas frecuentemente, son los ocupantes quienes otorgan calidad a la geografía que ocupan.

Esto es Haiti…


Y esto es Suecia…

Hay ecos del HombreGris mirando hacia adentro de las oscuras y malolientes entrañas sociales argentinas entre las lamentaciones y acusaciones de una nación de miopes desde Félix el periodista hasta Cristian Delgado el opinador. El foro donde depositan sus opiniones es solo una sombra mas entre otras que reflejan a más de la mitad de un pueblo corrompido hasta su medula y encadenado a su desidia.

Ese foro como tantos otros, rejunta lo que antaño se reunía en algunas esquinas oscuras o en cafetines lleno de humo y olor a orina. La Internet ha igualado a la bestia ignorante con el filósofo de letrina, el científico fracasado y el aspirante a presidente; y le ha dado al cobarde un instrumento para descargar la amargura de sus fracasos sobre quienes envidia; así se igualan jóvenes y viejos, unidos todos por la misma fibra de sus vidas miserables. Es la Argentina. No hacen falta malos periodistas ni mal periodismo para destapar su negrura, ellos son también una parte de lo mismo.

Estoy en acuerdo con Cristian Delgado, pero solamente por casualidad y en lo aparente, porque Delgado no quiso decir lo parece que dijo, y hasta me atrevería a decir que ni él sabe lo que quiere decir—o el significado de lo que escribió. En otras palabras, creo que el país Argentina como territorio geográfico es comparable a otras bellas y fructíferas regiones del planeta, pero también creo que—con notables excepciones individuales—como nación es una miserable masa informe de egotistas mordiéndose unos a otros, consumidos en sus propios delirios de grandeza.

En la pausa, pienso en mi buena fortuna de estar tan tranquilo aquí, y tan distante de allá.
_____________
[1]“pais” en el sentido de territorio que forma una unidad geográfica.

[2]“nación” en el sentido de entidad jurídica y política formada por el conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno que generalmente hablan un mismo idioma, tienen una tradición común y ocupan un mismo territorio.

Thursday, April 10, 2008

Un monumental homenaje al periodismo

Mañana Viernes, Abril 11, el Newseum reabre su ventana al mundo del periodismo desde Pennsylvania Avenue (Washington, DC), frente de la Galería Nacional de Arte y a unas pocas cuadras del Capitolio.

En su fachada, una gigantesca placa de mármol recuerda a los visitantes las palabras de la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos: “El Congreso no hará ley alguna con respecto a la adopción de una religión o prohibiendo la libertad de culto; o que coarte la libertad de expresión o de la prensa, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente, y para solicitar al gobierno la reparación de agravios.”

En su interior, el nuevo museo declara desde todos sus rincones y sin ambigüedades, la misión para el que fuera creado: ayudar al público y los medios de noticias a comprenderse mejor el uno con el otro, y a la vez reafirmar que la noticia es imprescindible para el funcionamiento de la democracia.

Yo conocí el Newseum en su inauguración original, mucho mas pequeño, asentado al otro lado del Potomac River, en Arlington. Conservo de entonces el video donde me veo experimentando como “anchorman” televisivo conduciendo las noticias de la noche…

El Newseum abre en tiempos difíciles para el periodismo, cuando los organismos de noticias tradicionales enfrentan en todas partes del mundo sus peores escándalos, con su supervivencia en riesgo, despidos masivos, recortes en los presupuestos publicitarios y un modelo empresario de periodismo dramáticamente alterado por nuevos medios alternativos como la Internet.

Hay mucho para ver en los siete niveles y 14 galerías del nuevo Newseum, una de las cuales recorre miles de años de historia en la búsqueda de noticias, de plagios, y de fraudes. Tiene también 15 salas de teatro, dos estudios de televisión, y una sala maestra de control que puede ser explorada y experimentada por los visitantes.

La Historia de la Noticia. Esta galería muestra la historia de la noticia,
de las muchas voces luchando para ser escuchadas, y de la gente y los instrumentos que la difunden.

En otra sala se exhiben miles de periódicos para examinar, cientos de primeras páginas y horas de emisiones noticiosas para observar; y miles de fotos ganadoras del Pulitzer Prize.

Los afortunados visitantes podrán además, ver un mural comparando la libertad de prensa alrededor del mundo; secciones del muro de Berlín, y los restos retorcidos de la antena de transmisión por radio del World Trade Center. Y como personalmente yo lo experimentara hace 10 años atrás, desde cualquiera de sus 48 cabinas interactivas computarizadas uno podrá meterse de lleno en una experiencia periodística como reportero o fotógrafo.

Bajo los Ojos del Mundo. ¡Noticia de último momento! ¿...puedes tú preparar a tiempo un reporte completo y preciso? La Sala de Redacción Interactiva ofrece a los visitantes la oportunidad de ensayar el rol de periodista reportero o fotógrafo/camarógrafo con todas las herramientas y métodos necesarios.

La juventud moderna—tanto como recientemente graduados periodistas que hoy obtienen todas sus noticias mediante Internet, se beneficiarán recorriendo la rica historia de la comunicación, y comprender que la comunicación es universal, aunque los métodos de intercambio y difusión continúen cambiando con los tiempos y nuevos avances tecnológicos.

Esta debería ser una parada obligada para turistas y estudiantes.

Tuesday, April 1, 2008

¿Hay algún placer en realizar actos bondadosos al azar y sin sentido?





“Caravana de la Bondad 2008” decía el titulo de la noticia presentando un artículo de María Elena Baca. (StarTribune.com, Minneapolis, St. Paul, MN)

“Los alumnos de Blaine High School”—continua la nota—“usan sus vacaciones de primavera para ‘pagar por adelantado’ beneficios a recibir en futuros actos de bondad.

“En vez de buscar el perfecto bronceado de piel o vegetar con videojuegos, 28 estudiantes secundarios usan parte de sus vacaciones jugando a las cartas con ancianos de un geriátrico, levantando basura de lugares públicos, y aprendiendo de primera mano los beneficios de dar.”

(Foto: By Marlin Levison, Star Tribune)

“En vez de buscar el perfecto bronceado de piel o vegetar con videojuegos, 28 estudiantes secundarios usan parte de sus vacaciones jugando a las cartas con ancianos de un geriátrico, levantando basura de lugares públicos, y aprendiendo de primera mano los beneficios de dar.”

Acostumbrado a las noticias diarias y los buitres humanos merodeando la Internet reportándonos constantemente sobre crueldades y actos de violencia sin sentido, ¿no se siente algún alivio en reportes como éste y el que sigue publicado en Glamour?

“Es un día de invierno en San Francisco. Una mujer en un auto Honda rojo, con un montón de regalos de Navidad amontonados en el asiento trasero, se arrima a la caseta de peaje del Bay Bridge: ‘Cobre por favor mi peaje y el de los seis autos detrás de mío,’ dice ella con una sonrisa, entregando siete boletos.

“Uno tras otro, los siguientes seis conductores arriban a la caseta de peaje, dinero en mano, sólo para ser informados que, ‘La señora que estaba adelante de usted ya pagó su peaje. Tenga un buen día."

“La mujer en el Honda, resultó ser, había leído algo en una tarjeta pegada con cinta adhesiva en el refrigerador de un amigo: ‘Practica un acto bondadosos al azar, y haz algo hermoso sin sentido.’ La expresión pareció saltar hacia ella, y la colocó como recordatorio en su auto.”

“Su marido Frank, maestro de escuela, colocó la frase en la pared a la vista de los alumnos, entre quienes se encontraban la hija de una periodista local. La periodista insertó la frase en el periódico, admitiendo hacerlo porque le había agradado, aunque no sabia de dónde provenía, o si tenia algún significado especial.”

“Días más tarde, escuchó a la niñera de sus hijas repetir la frase, sin precisar de donde la había aprendido.

“La bondad, aparentemente, puede construirse y crecer sobre si misma tanto como la violencia.” (Fuente: Glamour)

La expresión tomo vida propia y comenzó a expandirse en calcomanías de parachoques, en graffiti sobre paredes, en pie de cartas y mensajes de email.

Sin darme cuenta y sin intentarlo, creo que la idea llego a penetrarme subrepticiamente... Mientras extendía el billete para pagar MI peaje, a miles de millas de distancia de la mujer del Honda rojo y mucho tiempo después, en viaje de reunión navideña con mi hija, familiares y amigos, dándome el cambio la empleada me saluda con un "¡que tenga muy felices fiestas!"

Con una mezcla de humor y sarcasmo respondí "¿...que te tiene aquí a esta hora en vez de estar con tu familia?"

"No tengo familia, estoy reemplazando a alguien que si la tiene" me dijo.

Instintivamente y sin reflexionar, escribí la dirección de mi hija detrás de mi tarjeta y se la alcance al tiempo que le preguntaba, "¿A que hora termina tu turno?"

--"A las 23:30..."

--"...entonces te esperamos..."

Dicen que no se puede sonreír sin que uno se alegre un poco--creo que de la misma forma uno no puede realizar un acto bondadoso al azar sin sentir un pequeño alivio de nuestros propios pesares, aunque sea solamente porque el mundo haya mejorado nada mas que un poquitito!



Saturday, February 16, 2008

Nuestro Progreso Humano

Nuestro Progreso Humano: II. El Precio del Progreso
Para Francis Bacon, el más prominente entre los arquitectos del Renacimiento, la naciente idea del progreso humano estuvo hasta entonces confundida con un pensamiento teológico cautivo en la visión de decadencia de los pensadores clásicos. Liberada de la influencia de los pensadores clásicos, y con el conocimiento empírico en lugar de la especulación metafísica, una nueva visión del hombre se hizo aparente, conquistando la naturaleza para aliviar y mejorar la condición humana.

Tan solo con la anónima innovación tecnológica de la brújula—observó Bacon—se logró avanzar mas que con toda la especulativa filosofía de los antiguos.
No hay duda que con la simplicidad de la brújula pudo expandirse el horizonte de las actividades humanas, y fomentar la industria naviera y el crecimiento económico, pero hay una gran y substancial diferencia entre el hecho observable del progreso económico como resultado del avance tecnológico, y el concepto de progreso humano como un estadio de mayor felicidad y justicia. Esta es una diferencia que tanto Bacon en el siglo XVII como Condolezza Rice en el siglo XXI parecieron ignorar.
El siglo XX no fue propicio para los creyentes en la inevitabilidad histórica del progreso. Entre la primera Guerra Mundial, pasando por el derrumbe de la Unión Soviética y el comunismo, hasta la combinada atrocidad del terrorismo jihadista con la guerra de Irak, el mundo occidental fue conmovido hasta sus raíces por los mas crueles eventos de la historia.
La era del progreso tecnológico Baconiano construyo las armas con las que los nacionalismos, colonialismos, comunismos, y fascismos transformarían Europa, Rusia y Asia en un doloroso y monumental osario; la era del progreso económico de Condolezza Rice construiría las que devastarían África y el Lejano y Medio Oriente.
“Aunque el dogma del progreso ha mantenido un status magistral durante la mayor parte de la historia de occidente—escribió Robert Nisbet en “Historia de la Idea de Progreso” (1980)—“es obvio que ha caído a su mas bajo nivel en este siglo [XX].”
Desde que Nisbet declaró su pronóstico, todo parece indicar que el progreso humano ha continuado en su carrera descendente, aun frente a las masivas protestas que a diario contemplamos en diferentes partes de nuestro mundo, lado a lado con el veloz avance de nuevas tecnologías.
Si creemos que nuestra civilización puede, y debe, avanzar hacia un mejor futuro, entonces el ideal del progreso debe ser reanimado y reconstruido, y ya hay indicios que tal reconstrucción ha comenzado.
Redefining Progress Org. por ejemplo, ha desarrollado un método alternativo al Producto Nacional Bruto para evaluar innovaciones y progreso, al que llamo Genuine Progress Indicator-GPI [Índice de Progreso Genuino], diseñado para medir las cosas de mayor valor para la mayoría de la gente, tales como salud, seguridad, medio ambiente, voluntarismo y educación superior. (Redefining Progress Org. desarrolla políticas de innovación tecnológica orientadas a equilibrar el bienestar económico, la preservación del medio ambiente, y la justicia social.)
El GPI es uno de los primeros instrumentos alternativos al PNB usado por la comunidad científica para evaluar y comparar el avance tecnológico en relación al progreso humano. Como el PNB y el GPI son medidos en términos monetarios, ambos pueden ser comparados en la misma escala, incluyendo:
--Distribución de las Ganancias
--Trabajos domésticos, voluntarismo y educación superior
--Crimen
--Agotamiento de los recursos naturales
--Polución
--Daños ambientales de largo plazo
--Cambios en la disponibilidad de tiempos de esparcimiento
--Gastos de prevención y defensa personal (gastos en servicios médicos, medicinas, seguros, control ambiental, etc.)
--Expectativa de vida útil de artículos de consumo y gasto público
--Dependencia de capitales extranjeros.
Como propone el historiador Ronald Wright, debemos ir mas allá de la fe ciega en la inevitabilidad del progreso para solucionar nuestros males sociales, y poner mas énfasis en el progreso ético. “El mito del progreso nos ha servido bien—especialmente a quienes nos a permitido sentarnos en las mesas mejor servidas—y puede muy bien continuar haciéndolo. Pero yo sostengo que también puede resultarnos peligroso. El progreso tiene una lógica interna que puede transportarnos mas allá de la lógica hacia la catástrofe.” (Ronald Wright en Talk of the Town, The University of British Columbia, Vancouver, BC Canada)

Wednesday, January 23, 2008

Nuestro Progreso Humano: I. ¿Realidad o Deseo?

Nuestro Progreso Humano: I. ¿Realidad o Deseo?

Con el discurso de apertura de Condolezza Rice en Davos frente al escepticismo mundial acerca de su confianza en que los Estados Unidos “continuarán siendo el motor del crecimiento económico” del mundo, reaparece una antigua controversia que ha preocupado por siglos a la mayoría de la gente.

¿Es el progreso humano una realidad, o solo una expresión de deseo?








La idea de “progreso” parece ser central y omnipresente en todas nuestras discusiones y acciones, y todos podríamos, en mi opinión, acordar que “progreso” significa ir hacia delante, avanzar, perfeccionarce. (Del latín Progressus. RAE). Pero, ¿cuanto acuerdo existe sobre el significado de avanzar hacia el perfeccionamiento? A travez de los tiempos ese “avance” hacia la perfeccion ha variado de significado desde un sublime perfeccionamiento espiritual hasta el mas absoluto perfeccionamiento físico y material.

Donde no hay consenso es en la apreciación de progreso, ¿Está la humanidad realmente progresando, o meramente expectante de su ocurrencia? ¿No estará nuestra civilización en franco proceso de regresión

Si el concepto de progreso significa que la civilización ha avanzado y continuará avanzando en el futuro en la dirección deseable, ¿no deberíamos saber con cierta precisión cual es el punto a donde se dirige? En esto también existe consenso, al menos en imaginar nuestro entorno social en un estado de desarrollo donde todos los habitantes puedan gozar de una existencia feliz.

Contrario a la opinión popular, el concepto de progreso es una idea relativamente nueva, y casi exclusiva de la cultura occidental. Hasta donde yo se, no existen indicios que las sociedades primitivas tuviesen idea ni imaginación alguna sobre la estructura de una civilización organizada. Podríamos decir que el hombre primitivo no tenía concepción de progreso o desarrollo en el sentido contemporáneo del término.

Aunque el hombre primitivo no careció de la aptitud para apreciar cambios con el paso del tiempo, el proceso histórico para ellos era no más que un recital de significados sagrados dentro de una percepción cíclica opuesta a la percepción linear del correr del tiempo. Ellos no poseían sensibilidad histórica, ni concepción secular del ideal de progreso social.

Los primeros indicios de la idea de progreso se la debemos a los griegos, quienes reconocieron el avance gradual de la humanidad desde su primitivo salvajismo hacia un estado de organización civilizada. Su concepción sin embargo, estaba plagada de dificultades debidas a sus teorías de degeneración y regeneración cíclicas de la raza humana, ellos creían estar viviendo un periodo de inevitable degeneración y decadencia como ya estaba prescripto en la naturaleza del universo.

Así pasa del mundo primitivo a la Edad Media la idea de progreso, transformada por el Cristianismo en un movimiento histórico que aseguraba la felicidad de solo una porción de la humanidad, y no en este mundo, sino en el otro. Recién después de mas de trescientos años--atravesando un periodo de inusitado progreso real sin que fuera reconocido como tal--pudo el mundo occidental cambiar su mentalidad medieval por la mentalidad moderna, con el Renacimiento re-estableciendo la confianza en la razón humana y reconociendo que la existencia en este mundo tenia un valor independiente de los temores o esperanzas de vida después de la muerte.

Pero no fue sino hasta los años finales del Renacimiento que el hombre se vio como arquitecto de su destino afirmado su posición en el universo. “El mundo esta lleno de sabios, maestros, grandes bibliotecas…” escribe Gargantúa a su hijo Pantagruel(1) con un nuevo optimismo renacentista.

De las ideas seminales del Renacimiento evolucionan dos distintivas y radicalmente opuestas ideas de progreso: una con el ideal socialista, y la otra con el ideal liberal.

En el ideario socialista el progreso humano ocurría en un sistema cerrado donde todo esta determinado y el feliz destino final a la vista y al alcance de todos. Allí, el individuo era una pieza mas en una maquina bien lubricada trabajando eficientemente bajo la autoridad del Estado.

En el ideario liberal el hombre progresaba hacia un estado de felicidad con dstino final desconocido, en un ascenso indefinido hacia el futuro, moviéndose a su voluntad y riesgo.

Para el primero el incentivo era la igualdad, para el segundo la libertad.

Ahora, ¿Hemos realmente progresado, o solo hemos estado viviendo una ilusión?

Sigue: Nuestro Progreso Humano--II. El Precio del Progreso.